** El EGO... visto con EL y sin el... "IMPERDIBLE"...


 

Inyectar Leyes Mágicas en el Ego Intelectual

Publicado el 11 julio 2010 por Marisa
Inyectar Leyes Mágicas en el Ego Intelectual
El ego intelectual nos engaña haciéndonos sentir de mil maneras no auténticas, inculcándonos gestos y movimientos estereotipados y haciéndonos ver que nuestra piel es nuestra frontera. En realidad, lo que ocurre es que:
El intelecto puede preguntar…pero no puede responder
El intelecto puede creer…….….pero no puede crear
El intelecto puede imaginar…..pero no puede conocer

El ego intelectual desarrolla cuatro grandes temores:
1) El infinito se le hace intolerable. Por eso vivimos en cubos y en espacios diseñados con cuadrícula
2) Teme al paso del tiempo. Buscamos distracciones que nos hagan olvidar que la vida es corta. El reloj se convierte en el enemigo
3) Teme a la consciencia. Usamos escasas 10 células cerebrales e ignoramos el resto
4) Teme a la vida. Detesta el cambio y se aferra a sus valores anquilosados

Encerrarse en el área intelectual provoca que perdamos el contacto real con el mundo. Negamos la multiplicidad del cosmos, lo simplificamos y reducimos a fórmulas que después nos acarrean sufrimiento y angustia.
Pero el EGO INTELECTUAL se puede convertir en una fuente de felicidad. Si le inyectamos en sus sistemas lógicos siete leyes mágicas
1) EL MUNDO NO ES LO QUE PENSAMOS QUE ES
La realidad es una danza. Si queremos fracasar el mundo nos ayuda. Si queremos el éxito el mundo se convierte en nuestro aliado. Nuestros pensamientos se cumplen como una profecía
Tenemos que tratar la realidad como si fuera un sueño. Después introducimos actos que transformen positivamente lo que ocurre, como en un sueño lúcido.

2) TODOS LOS SISTEMAS SON ARBITRARIOS
En un cosmos infinito es imposible una estructura fija. La verdad es aquella que decidimos que, por su utilidad momentánea, es verdad. Nos ponemos límites que cambiamos cuando estos han cumplido su función
Los sufís dicen que la verdad no existe, es un valor temporal. Depende del tiempo, lugar y gente. Las verdades son como las camisas, conviene retirarlas cuando ya no nos son útiles

3) TODO ESTÁ CONECTADO CON TODO
Vamos a desarrollar en nuestro espíritu un territorio inviolable que llamaremos “jardín secreto” (para evitar ser invadidos) Nuestra soledad interior es absolutamente necesaria (el amor simbiótico es una quimera muy perjudicial)

4) TODO ES POSIBLE
Para que una cosa se pueda llevar a cabo, los otros deben creer que somos capaces de hacerlo. Si los demás no creen no lo lograremos, depende de la mirada de los otros.
La energía está en todas partes pero sólo surge donde fijamos la atención. Si desarrollamos la atención crece el poder.

5) “AHORA” ES EL MOMENTO DE PODER
El “presente” es todo lo que tenemos. Se nos da para que demos. Si tomamos cualquier decisión con nuestros cuatro egos lo conseguiremos. Por ejemplo dejar de fumar.
Ante cualquier pregunta, duda, proyecto, empresa, etc. hay que actuar con los cuatro egos al unísono, no falla.

6) TODO ESTÁ VIVO Y PUEDE RESPONDER
Hay que llevar cuidado con los objetos negativos. Podemos usar objetos de poder, objetos positivos, recordando que el poder siempre procede de nuestro interior. Conviene rastrear las maldiciones que nos han llegado y anularlas con una bendición.
Aumentamos el poder de todo aquello a lo que atribuimos poder

7) SIEMPRE HAY OTRA FORMA DE HACER ALGO
Cada vez que hacemos algo tenemos que imaginar otras formas de hacerlo para enriquecer nuestra creatividad. En el fondo se trata de no repetirse, en ninguna de las actividades que desarrollamos. Los sufís dicen que el único pecado es la repetición.

Extracto de un capítulo del libro “Cabaret Místico”, de Alejandro Jodorowsky (Ed. Siruela)

EL EGO 

1. Las ilusiones no perdurarán. 2Su final es indudable y eso es lo único que es seguro en su mundo. 3Por eso es por lo que es el mundo del ego. 4¿Qué es el ego? 5El ego no es más que un sueño de lo que en realidad eres. 6Un pensamiento de que estás sepa­rado de tu Creador y un deseo de ser lo que Él no creó. 7El ego es un producto de la locura, no de la realidad. 8Es tan sólo un nom­bre para lo innombrable. 9Un símbolo de lo imposible; una elec­ción de opciones que no existen. 10Le damos un nombre sólo para que nos ayude a entender que no es más que un pensamiento ancestral según el cual aquello que se ha inventado es inmortal. 11Mas ¿qué podría proceder de ello, excepto un sueño que, al igual que todos los demás sueños, tan sólo puede terminar en la muerte?

2. ¿Qué es el ego? 2El ego no es nada, pero se manifiesta de tal forma que parece ser algo. 3En un mundo de formas no se puede negar al ego, pues sólo él parece real. 4Mas ¿podría el Hijo de Dios tal como su Padre lo creó morar en una forma o en un mundo de formas? 5Si alguien te pide que definas al ego y expliques cómo se originó, es porque cree que el ego es real e intenta, por definición, asegurarse de que su naturaleza ilusiva quede oculta tras las pala­bras que parecen otorgarle realidad.

3. Ninguna definición que se haya hecho de una mentira puede hacer que ésta sea verdad. 2Ni tampoco puede haber una verdad que las mentiras puedan realmente ocultar. 3La irrealidad del ego no se niega con palabras, ni su significado se vuelve claro por el hecho de que su naturaleza parezca tener una forma. 4¿Quién puede definir lo indefinible? 5Sin embargo, incluso para esto hay una respuesta.

4. No podemos formular realmente una definición de lo que es el ego, pero sí podemos decir lo que no es. 2esto lo podemos ver con perfecta claridad. 3Basándonos en eso podemos deducir lo que es. 4Observa su opuesto y verás la única respuesta que tiene sentido.

5. A lo opuesto al ego, desde cualquier punto de vista -origen, efectos y consecuencias- le llamamos milagro.2En él encontra­mos todo lo que no tiene que ver con el ego en este mundo. 3El milagro es lo opuesto al ego, y sólo en él podemos observar lo que era el ego, pues en él vemos lo que éste aparentemente hacía; y la causa y sus efectos no pueden sino seguir siendo una misma cosa.

6. Donde antes había oscuridad, ahora vemos luz. 2¿Qué es el ego? 3Lo que antes era la oscuridad. 4¿Dónde está el ego? 5Donde antes estaba la oscuridad. 6¿Qué es ahora y dónde puede encon­trársele? 7No es nada y no se le puede encontrar en ninguna parte. 8Ahora la luz ha llegado, y su opuesto se ha ido sin dejar ni rastro. 9Donde antes había maldad, ahora hay santidad. 10¿Qué es el ego? 11Lo que antes era la maldad. 12¿Dónde está el ego?13En una pesa­dilla que sólo parecía ser real mientras la estabas soñando. 14Donde antes había crucifixión ahora está el Hijo de Dios. 15¿Qué es el ego? 16¿Quién tiene necesidad de preguntar? 17¿Dónde está el ego? 18¿Quién necesita ir en busca de ilusiones ahora que los sue­ños han desaparecido?

7. ¿Qué es un milagro? 2Un milagro es un sueño también.3Pero si observas todos los aspectos de ese sueño, jamás volverás a dudar. 4Observa el bondadoso mundo que se extiende ante ti mientras caminas envuelto en mansedumbre. 5Observa a los ayudantes que encuentras a lo largo del camino que recorres, felices ante la cer­teza del Cielo y la garantía de paz. 6Y observa también, por un instante, lo que por fin dejaste atrás y finalmente pasaste de largo.

8. Esto es lo que era el ego: el odio cruel, la necesidad de ven­ganza y los gritos de dolor, el miedo a la muerte y el deseo de matar, la ilusión de no tener hermanos, y el yo que parecía estar solo en el universo. 2El milagro corrige este terrible error con respecto a ti mismo con la misma dulzura con la que una madre amorosa adormece con su canto a su criatura. 3¿No preferirías escuchar un canto así? 4¿No contestaría ese canto todo lo que pensabas preguntar, haciendo incluso que la pregunta dejase de tener sentido?

9. Tus preguntas no tienen respuesta, ya que han sido planteadas para acallar la Voz de Dios, la Cual nos hace a todos una sola pregunta: "¿Estás listo ya para ayudarme a salvar el mundo?" 2Pregunta esto en vez de preguntar qué es el ego, y verás un súbito resplandor envolver al mundo que el ego fabricó. 3Ahora no se le niega a nadie ningún milagro. 4El mundo se ha salvado de todo lo que tú pensabas que era. 5lo que es, ha sido siempre absolutamente puro y jamás ha sido condenado.

10El milagro perdona; el ego condena. 2No se necesita ninguna otra definición para ninguno de ellos excepto ésta. 3Mas ¿qué defi­nición podría ser más cierta, o estar más a tono con lo que es la salvación? 4Con esto el problema y la respuesta se llevan uno al lado del otro, y al estar finalmente juntos, la elección es obvia. 5¿Quién elegiría el infierno de reconocer que eso es lo que está eligiendo? 6¿Y quién no seguiría adelante un poco más, cuando le ha sido dado comprender que el camino es corto y que el Cielo es su meta?